El Doctor Rafael Cabrera Bonet, ilustre pregonero de amplio currículum —médico, escritor, conferenciante, periodista, director del Aula de Tauromaquia y presidente de la Unión de Bibliófilos Taurinos—, fue el encargado anoche de anunciar la XXXV Feria Taurina del Arroz de Calasparra en el Auditorio Cine Rosales.
Con la presencia de la alcaldesa de Calasparra, Teresa García, el presidente del Club Taurino de Calasparra, concejales y concejalas del Equipo de Gobierno y la Corporación Municipal, miembros de la Directiva del Club Taurino, representantes de la Mayordomía de la Fundación Santuario Ntra. Sra. de la Esperanza, el presidente del Consejo Consultor de la D.O.P. Arroz Calasparra, representantes de la empresa Chipé Producciones, asociaciones y clubes taurinos del municipio y de la Región de Murcia, aficionados y público en general, en la noche de ayer tuvo lugar el acto que da inicio a la Feria Taurina del Arroz de Calasparra. Un acto organizado por el Club Taurino de la localidad y el Ayuntamiento de Calasparra.
La velada comenzó con una introducción audiovisual dedicada a la historia y la tradición taurina de Calasparra, realizada por José Ángel Moya, y poema “chiquillos” de Ismael del Monte con audiovisuales de Antonia Martínez Llorente y , y continuó con la presentación del pregonero a cargo del profesor Juan Vicente Rubio Sánchez, habitual conductor y moderador de las tertulias taurinas del Club Taurino.
Durante su intervención, Rafael Cabrera Bonet ofreció un pregón de gran altura intelectual y taurina, en el que reivindicó la tauromaquia como cultura, tradición, historia y expresión profundamente arraigada en la identidad de los pueblos. Con erudición, firmeza y sentimiento, defendió el valor antropológico, social y cultural de la fiesta, subrayando su capacidad para transmitir valores como el esfuerzo, el valor, la entrega, la técnica y el afán de superación.
El pregonero puso especialmente en valor el modelo taurino de Calasparra, destacando la singularidad de una feria que ha sabido unir la fuerza de los festejos populares con el prestigio de las novilladas, siempre con el toro como gran protagonista. Asimismo, elogió la seriedad de la plaza, la integridad del animal que aquí se lidia y el compromiso de toda una afición que ha convertido a Calasparra en una referencia indiscutible dentro del panorama taurino nacional.
Durante su discurso, también quiso reconocer la extraordinaria labor cultural que se desarrolla en torno a la Feria Taurina del Arroz, poniendo como ejemplo la intensa programación impulsada por el Club Taurino y el Ayuntamiento, así como las numerosas actividades que contribuyen a fomentar la afición entre los más jóvenes y a engrandecer la presencia de la tauromaquia en la vida cultural del municipio.
En un pregón intenso y reflexivo, con una defensa apasionada de la fiesta, Cabrera Bonet ensalzó igualmente la importancia del toro bravo, la suerte de varas, la diversidad de encastes y el papel de Calasparra como plaza torista y de referencia para los aficionados. Un discurso sólido, profundo y comprometido que fue largamente aplaudido por el público asistente.
Tras el pregón, el presidente del Club Taurino de Calasparra, Francisco José Núñez, hizo entrega a Rafael Cabrera Bonet de la insignia que lo acredita como pregonero de la Feria Taurina del Arroz 2026, una pieza realizada por el joyero y orfebre calasparreño José Martín y que representa una espiga de arroz.
En su intervención, Francisco José Núñez puso en valor las 35 ediciones de una feria que forma parte inseparable de la identidad del municipio. Agradeció la fidelidad de los aficionados, recordó a todas las personas que han contribuido a engrandecer esta cita taurina a lo largo de los años y reiteró el compromiso del Club con la defensa de la feria, los encierros y el futuro de la afición en Calasparra.
El acto fue conducido por José Ángel Moya, que un año más ejerció como presentador de la velada.
La alcaldesa de Calasparra, Teresa García, cerró el acto felicitando al pregonero por su brillante intervención y agradeciendo al Club Taurino, a las asociaciones taurinas y a todas las personas implicadas su esfuerzo para hacer posible una nueva edición de la Feria Taurina del Arroz.
La rúbrica de lujo, a una velada para el recuerdo, la protagonizó el duende, la magia y el sentimiento del flamenco en estado puro y en su máxima expresión; regresaba a Calasparra, después de varios años, el elegante gran cantaor de flamenco Gregorio Moya, ganador el pasado año de la "Lámpara Minera" del Festival Internacional del Cante de las Minas, y Moya, con su prodigiosa cautivó y personales dotes interpretativas de flamenco puro, acompañado al toque por el maestro Paco Cortés, cautivaron a la concurrencia con una completa y medida actuación; soleás, malagueñas, seguirillas, fandangos y tangos embrujaron la noche calasparreña.