El Partido Popular de Calasparra denuncia la grave irresponsabilidad del PSOE de Calasparra, de Marea Blanca y de la alcaldesa del municipio por la campaña de desinformación, alarmismo y manipulación que están llevando a cabo en relación con el refuerzo del servicio de urgencias del Centro de Salud.
Utilizar la sanidad para sembrar miedo entre los vecinos, insinuando que una medida sanitaria “cuesta vidas”, no solo es una irresponsabilidad política de primer orden, sino también un ataque injustificado al trabajo y al criterio profesional de médicos, enfermeros y técnicos de emergencias que aplican estos protocolos cada día. Los vecinos de Calasparra merecen información veraz y rigor, no discursos alarmistas que solo generan miedo e inseguridad innecesaria.
La realidad que el PSOE oculta
Hasta ahora, cuando se producía una urgencia con necesidad de traslado hospitalario, era el propio PAC de Calasparra quien debía hacerse cargo del traslado, dejando el centro de salud sin personal sanitario durante ese tiempo. Esta situación suponía un riesgo evidente, ya que ante una segunda urgencia simultánea, Calasparra quedaba completamente desatendida.
Con el nuevo protocolo implantado por la Consejería de Sanidad, el sistema cambia de forma objetiva y medible. El PAC (Punto de Atención Continuada) de Calasparra atiende y estabiliza al paciente mientras, de manera simultánea, se activa una Unidad Móvil de Emergencias que se encarga del traslado hospitalario. De este modo, el centro de salud permanece operativo en todo momento, garantizando la atención continuada a la población.
Este es el hecho. Todo lo demás es manipulación interesada.
Desmontando las falsedades del PSOE de Calasparra
Es falso que se trate del “mismo personal”. La activación de una UME implica la incorporación de más recursos humanos, incluyendo médico, enfermero y técnicos de emergencias, que se suman al personal del centro de salud. Negar esta realidad es mentir conscientemente a los vecinos.
Es falso que los pacientes “esperen sin atención”. En una urgencia grave, el PAC y la UME se activan de forma simultánea. El paciente recibe atención inmediata y es estabilizado, un paso médico imprescindible antes de cualquier traslado. Afirmar lo contrario demuestra o un profundo desconocimiento del sistema sanitario o una voluntad clara de alarmar, mentir y manipular a la población.
Es falso que un ictus o un infarto queden abandonados en el centro de salud. Muchos de estos casos se atienden directamente en domicilio y, cuando llegan al PAC, se estabilizan mientras la UME se desplaza, lo que ocurre en tiempos compatibles con los protocolos médicos. Trasladar a un paciente sin diagnóstico ni estabilización previa no solo no salva vidas, sino que sería una negligencia.
Decir que este sistema “pone en riesgo vidas” supone, además, cuestionar indirectamente el criterio profesional de los sanitarios y generar desconfianza hacia quienes cada día salvan vidas en condiciones difíciles, algo profundamente injusto y temerario.
Un PSOE sin propuestas viables y sin responsabilidad
Resulta incomprensible que el PSOE de Calasparra critique una medida que evita que el centro de salud quede vacío y que mejora objetivamente la seguridad del sistema sanitario local. Si consideran que este refuerzo es negativo, deberían explicar con claridad qué alternativa viable e inmediata proponen y por qué prefieren un modelo que deja a Calasparra sin atención durante un traslado.
La única propuesta que plantea la alcaldesa es la implantación de un SUAP propio, una reivindicación legítima en el plano político, pero actualmente inviable por la falta estructural de profesionales sanitarios en toda España. Defender públicamente una solución que no puede ponerse en marcha y, al mismo tiempo, atacar una medida real que sí mejora la atención, demuestra una absoluta falta de responsabilidad y de compromiso con la seguridad de los vecinos.
Durante los años en los que el PSOE ha tenido responsabilidades de gobierno, no se implantó ningún SUAP ni se logró ningún refuerzo estructural del servicio de urgencias en Calasparra. Hoy pretenden dar lecciones quienes no fueron capaces de ofrecer soluciones cuando tuvieron la oportunidad.
El problema real es que esta medida no puede ser presentada como un logro del equipo de gobierno municipal. Mientras el Partido Popular ha mantenido numerosas reuniones con la Consejería de Sanidad para mejorar la atención sanitaria en Calasparra, la alcaldesa se ha limitado a la protesta en redes sociales, sin conseguir absolutamente ningún avance real desde que gobierna.
Conviene recordar además que este protocolo no es una ocurrencia del Partido Popular de Calasparra, sino una medida técnica aplicada también en otros municipios, basada en criterios profesionales y de coordinación sanitaria.
El verdadero problema: un déficit nacional de médicos
La imposibilidad de doblar servicios de urgencias de forma permanente no es un problema local, sino consecuencia directa de la mala gestión del Ministerio de Sanidad, incapaz de convocar las plazas MIR necesarias. Existe un déficit estructural de médicos en toda España, con profesionales en pie de guerra contra el Gobierno de Pedro Sánchez.
En Calasparra existen incentivos económicos y administrativos para atraer médicos, pero los pocos profesionales disponibles optan por destinos más cercanos a la capital. Esta es la realidad que el PSOE oculta de forma interesada mientras prefiere recurrir a la demagogia y al alarmismo.
Este refuerzo del servicio de urgencias no es propaganda ni improvisación. Es planificación, coordinación y trabajo serio para garantizar que Calasparra nunca quede sin atención sanitaria.
Lo verdaderamente peligroso no es esta medida, sino jugar con el miedo de la gente, desacreditar a los profesionales sanitarios y utilizar la salud como arma política.
Desde el Partido Popular de Calasparra seguiremos trabajando con responsabilidad, rigor y hechos, frente a quienes prefieren el ruido, la mentira y la demagogia.
No obstante, y ante el rechazo explícito que la alcaldesa de Calasparra ha manifestado hacia este refuerzo del servicio de urgencias, desde el Partido Popular le instamos a que actúe con coherencia y responsabilidad. Si considera que esta medida es negativa, debería dirigirse a la Consejería de Sanidad y renunciar formalmente a este servicio, asumiendo las consecuencias de su decisión.
Acto seguido, exigimos que comparezca públicamente y explique a los vecinos de Calasparra por qué rechaza una medida que evita que el centro de salud quede desatendido y que mejora la seguridad del sistema sanitario local. La ciudadanía tiene derecho a saber si su alcaldesa prefiere el alarmismo y la confrontación política antes que soluciones reales que protegen la atención sanitaria.