La decisión del cierre, adoptada por la Consejería de Medio Ambiente este miércoles, se produce dos días después de que María Marín y Víctor Egío visitaran la planta junto a miembros de Calasparra No Se Toca y el Consejo de Defensa del Noroeste y exigieran al Ejecutivo regional medidas urgentes
La diputada de Podemos en la Asamblea Regional, María Marín, ha reaccionado a la clausura parcial de la planta de reciclados 'Tara' de Calasparra que ha llevado a cabo la Consejería de Medio Ambiente este miércoles.
"Esta decisión es insuficiente y llega muy tarde, porque el daño medioambiental ya está hecho. La situación de esta industria era insostenible. El lunes estuvimos allí y denunciamos junto a la plataforma Calasparra No Se Toca y el Consejo de Defensa del Noroeste cómo las balsas estaban sin impermeabilizar, cómo las aguas negras y los residuos discurrían incontrolados cauce abajo hasta contaminar el acuífero, las acequias que riegan los campos y el río Segura. El olor era insoportable", ha manifestado.
"La situación que vimos sobre el terreno dista mucho de una gestión adecuada de residuos, y los vecinos nos trasladaron que esta situación llevaba prolongándose muchos años con la connivencia de todas las administraciones", ha añadido.
"En esta Región, hasta que la movilización ciudadana no reclama hasta quedarse sin voz, el Gobierno no actúa", ha esgrimido la diputada.
Marín ha anunciado que Podemos va a seguir llevando este asunto a la Asamblea Regional para que el consejero de Medio Ambiente, Juan María Vázquez, dé todas las explicaciones oportunas. "Se tienen que depurar responsabilidades, porque la planta lleva mucho tiempo funcionando al margen de la ley y solo ahora, a raíz de las últimas lluvias, ha salido todo a la luz. El consejero debe poner fin definitivo a una actividad que está poniendo en peligro el patrimonio natural de Calasparra", ha concluido Marín.